El Huerto para "dummies", Hortalizas

Qué hacer en 15 días

Debido a que el 22 y 23 de septiembre ya estaremos diciéndole adiós al verano para dar la bienvenida al otoño, tenemos unos días que a pesar de ser pocos, aún podemos aprovecharlos y sembrar algunas cosillas antes de que la nueva estación nos pille.

Sembrar (desde primeros de septiembre hasta que llegue otoño).
Si nos guiamos por el calendario lunar, con luna creciente se nos recomienda que no sembremos ni plantemos ninguna hortaliza.
Sin embargo con luna menguante podemos sembrar: rabanitos (10º15/25º), espinacas (10º), hinojo (15º), cebolla (-15/23º) y nabos (15º).

Plantar
Fresas. Es mejor decantarse por una variedad remontante (dan varias tandas de flores en diferentes periodos del año) como las llamadas “Gento”, ya que producen una primera cosecha en junio-julio, y otra a finales de agosto-hasta las primeras heladas. Para conseguir esta doble cosecha, conviene cortar las flores que aparecen en mayo.

Recolección
Todos los que hayáis sembrado durante el verano, podréis recolectar: zanahoria, apio, escarola, coliflor, repollo, colinabo, cebollino, verdolaga, pepino, pepinillo, hinojo, fresa, frambuesa, alubia, judía verde, lechuga de corte, melón, maíz, menta, puerro, guisante, pimiento, patata, rábano, roqueta, ajedrea, tomillo, tomate.

Otras tareas
El compost es algo que puede empezar a hacerse en cualquier momento del año. Tanto ahora como ya en otoño, son buenas épocas para recolectar materia orgánica de las hojas que se van cayendo y aprovechando la limpia que haremos para sembrar cosas nuevas, podemos echar todos los residuos de hojas y plántulas que ya no sirven, a nuestro recipiente de compost.

Temperatura mínima de germinación
Temperatura óptima de crecimiento

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Definiciones de conceptos técnicos

Conceptos

Aclarar: Después de la germinación se reduce por selección (se eliminan las plántulas más débiles y menos lúcidas) el número de plántulas cultivadas. Esta eliminación se hace para favorecer el arraigo de los brotes restantes.

Acolchado: consiste en proteger el suelo cercano a las plantas con materiales diversos para evitar la pérdida de humedad. El acolchado se lleva a cabo empleando materiales degradables que posteriormente servirán para nutrir el terreno como puedan ser: paja, hierba fresca y hojas.  También hay gente que utiliza para esto láminas de polietileno que son muy prácticas pero a la vez antiecológicas. Antes de aplicar el acolchado que deberá ser una capa fina pero suficiente, el terreno deberá estar limpio de malas hierbas, y las plantas deberán estár espaciadas y ya arraigadas.

Aporcar: acumular tierra junto al tronco o tallo de las plantas de modo que queden más o menos cubiertas. Se suele hacer para protegerlas del frío y, en el caso de algunas hortalizas, para blanquearlas.

Compost: no se trata de un mantillo, es decir, un soporte de cultivo en el que sembrar las semillas directamente, sino que se emplea para mejorar una tierra que resulta pobre en nutrientes.

Entutorar: es el proceso que se sigue para guiar y ayudar a las plantas a que crezcan sin que se les tronchen los tallos o queden por el suelo. Normalmente se suelen utilizar juncos o cañas de bambú a las que se sujetará la planta con un alambrado, pero podemos utilizar cualquier soporte que permita que la planta crezca en vertical o en la dirección que queramos.

Escardar: remover la costra superficial del suelo para airearlo e impedir que salgan malas hierbas.

Semilleros en cama caliente: semillero en cuyo fondo se deposita un estrato de estiércol fresco (20-30 cm de estiércol de caballo). Se cubre con una capa de mantillo o tierra del campo muy desmenuzada. El calor producido por el proceso de fermentación del estiércoll permite la rápida germinación de las semillas.

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