El Huerto para "dummies", Fichas, Hortalizas

Rabanito (Raphanus sativus parvus)

Encontraremos al rabanito dentro del grupo de los rábanos, por lo que las características de los rábanos y el rabanito suelen ser similares. Es una hortaliza perteneciente a la familia de las crucíferas. Esta familia es originaria de Asia Occidental y de Europa y se caracteriza por ser en su mayoría plantas herbáceas aunque en algunos casos también pueden ser más o menos leñosas. En general, son plantas de poca altura y en forma de matas. En relación a las especies que componen esta familia nos encontramos con el repollo, el brócoli, la coliflor, las coles de Bruselas, el nabo, los rábanos y los rabanitos entre otras. Las crucíferas son una familia muy rica en Vitamina C que se aprovecha sobretodo cuando se comen crudas. También son ricas en antioxidantes como el zinc o el selenio, fibra y Vitamina K. Cabe destacar, que además favorece la digestión y el trabajo del hígado.

Temperaturas: Requiere temperaturas más bien algo templadas aunque no es demasiado exigente. Su temperatura mínima de germinación es de 10ºC y la óptima de crecimiento entre los 15 y los 25ºC. El rabanito prefiere  los climas templados pero frescos. Teme la sequía.

Suelos: es una especie no muy exigente. Le basta con un suelo equilibrado, ligero, sin encharcamientos de agua y expuesto al sol. Pero aún así no debemos olvidar que éste esté bien enriquecido.

Cultivo
Tiene un ciclo productivo muy corto. Por lo que deberemos estar atentos a las indicaciones y suplir bien sus exigencias.

Siembra:  vamos a poder sembrar el rabanito desde Enero (bajo protección en invernadero, sólo durante este mes) hasta mayo, y también en septiembre. Hay que tener en cuenta, que aunque aquí estoy hablando del rabanito, si se quieren seguir plantando crucíferas durante todo el año, hay otras especies como el nabo,  la coliflor, le repollo o las coles de Bruselas, que podrán sembrarse en los meses restantes (cada una a su tiempo) y así suplir la escasez de rabanitos. Por lo general, los rabanitos se siembran directamente en el huerto desde semillas en hileras (entre hileras deberá haber unos 15 cm) a unos 1,5 cm de profundidad  y a unos 3 cm entre semillas.
Si queremos optar por las variedades tempranas de enero a marzo, podemos sembrar primero en semilleros de cama caliente igual que hacíamos con los pimientos. Y una vez creciditos, ¡al huerto!
Como ya hemos mencionado, el rabanito es de rápido crecimiento, por tanto debemos proceder a aclarar las semillas a los más o menos 20 días de la siembra, dejando las plantas a unos 5 cm. Tened en cuenta que siempre nos estamos refiriendo a rabanitos. Si nos referimos a rábanos, las características serán diferentes (en el caso de los rábanos la separación entre plantas será a 10 cm).
Como siempre digo, si alguien le interesa y se guía por el calendario lunar, se recomienda sembrar en periodos de luna menguante.

Mantenimiento de la planta:  es una planta de fácil cuidado pero aún así, los siguientes pasos son muy necesarios:

  • Aporcado y escardas: como ya sabéis, durante todo el cultivo, es necesario que se eliminen las malas hierbas (escardas) y que se vaya añadiendo cada cierto tiempo, un poco de tierra a la base de la planta para reforzarla y evitar que las raíces queden fuera con la erosión (aporcado). Aquí, por experiencia propia, el aporcado es especialmente importante, porque al ser una hortaliza de raíz, si no vamos recubriéndola cada cierto tiempo con tierra, la parte comestible quedará a la interperie y por tanto no terminará de engordar, haciendo que al final tengamos sólo una raíz larga y rosa que está bastante mala, por cierto.
  • Acolchado: no es necesario.
  • Abonado: como hemos enunciado antes, conviene que el terreno haya sido abonado previamente, pero no en exceso, ya que un exceso de nitrógeno puede romper la raíz. Lo idóneo sería que hayamos tenido un cultivo previo que haya absorbido el exceso de abonado, pero no es algo obligatorio. También podemos sembrar directamente en un suelo abonado para la ocasión.
  • Riego: el riego debe ser constante sobre todo en los meses de verano, pero NO HAY QUE ENCHARCAR EL TERRENO.

Recolección.
Como he dicho, el ciclo productivo del rabanito es muy corto. El periodo de recogida se reduce a apenas 3 semanas. Después de ese periodo ya no sirve. El producto se vuelve esponjoso, duro y amargo.

Alternancia
Como habéis visto, es una hortaliza muy fácil de cultivar y agradecida en todos los sentidos, por lo que aquí no iba a ser lo contrario. Permite que se alterne con cualquier otro cultivo.
CUSIOSIDAD: parece ser que en el caso de las variedades picantes, al asociar los rábanos con lechuga o el berro se atenúa el gusto picante, pero al asociarlo con el perifollo lo aumenta.

Tipos de rabanitos
Aquí no incluimos ningún tipo de rabanito, ya que éste es un tipo de rábano en sí.  Pero debido a la ajustada distinción que existe entre rabanito y rábano, pasaré a mencionar los tipos de rábanos:

  • Rábano rojo: Durabelle F1, Gaudo, Pinkie, National, Fakir, Loto.
  • Rábano largo: Ostergruss.
  • Rábano de verano: los de verano y primavera suelen ser variedades que se consumen crudas. Nero, Munich.
  • Rábano de invierno: suelen cocerse antes de su consumo. Violeta de Gournay, Rosa de China.
  • Non plus ultra.

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Espinaca (Spinacea oleracea)

La espinaca es una hortaliza cuyo cultivo se remonta siglos atrás, pero no se tiene muy claro de dónde proviene. Se estipula que sus orígenes están en el suroeste asiático. La espinaca pertenece a la familia de las quenopodiáceas. Esta familia se caracteriza por situarse en las zonas de costa, y requerir suelos con alto grado de salinidad. Dentro de esta familia, encontramos ostras especies como la acelga, la remolacha , el salicor y la vulvaria entre otras. La espinaca es muy rica en vitaminas A, B, C y E; hierro y calcio.

Temperaturas: Crece en climas templados, sobre todo frescos. Su temperatura mínima de germinación es de 8ºC y la óptima de crecimiento 10ºC. Es conveniente que si de repente vemos que hemos sembrado ya nuestra espinaca, y comienza a bajar la temperatura, tengamos en cuenta que si baja de los 0ºC conviene comprimir la tierra alrededor de las plantas para evitar dañar y eliminar el recalce. Aún así, si la planta se conserva aún en semilla o incluso con plantón, puede llegar a aguantar temperaturas hasta –5ºC, pero durante un periodo breve. No tolera ni la sequía ni la humedad en exceso. Por lo general, suelen desarrollarse más rápido y mejor, en periodos en los que las temperaturas sean más bien frescas (8º-15ºC). Esto no quiere decir que en periodos de temperaturas más elevadas no se desarrollen (hasta 25ºC), pero siempre serán más idóneas las temperaturas bajas. Durante periodos secos, la planta puede llegar a espigarse y no desarrollar bien las hojas, quedando éstas estrechas y nada carnosas.

Suelos: esta especie es bastante exigente con los suelos que “pisa”. Como he mencionado antes, requiere de suelos con alta salinidad, buen drenaje, con gran cantidad de sustancias orgánicas y ligeramente suelto para evitar que se seque muy rápido y que se encharque.

Cultivo
Siembra: normalmente la espinaca suele plantarse desde semilla directamente en el huerto. También puede primero plantarse en semillero y posteriormente trasplantarla al huerto por mera comodidad y por controlar mejor el desarrollo de la planta, pero no es muy común. La espinaca es una especie que puede sembrarse en los meses de febrero a junio y de agosto a octubre en ambos casos ambos meses inclusive. Siendo la mejor época primavera. Como podéis comprobar, los meses de más calor y más frío los evitamos para plantar desde semilla. En el huerto, las semillas se esparcen a voleo en hileras y se siembran a una profundidad de unos 2 cm. Entre hileras tendremos que conservar unos 30 cm de distancia. Una vez salgan las primeras hojas, (entre 4 o 5), procederemos al aclareo dejando una distancia entre plantas de unos 8-15 cm, la idónea para que la planta se desarrolle en su totalidad. Teniendo en cuenta el calendario lunar, siempre suelen sembrarse en periodos de luna menguante para favorecer el desarrollo.

Mantenimiento de la planta: aunque ya hayamos hecho el aclareo y por tanto cada planta esté ya en su sitio, no podemos dejar de cuidar su desarrollo:

  • Aporcado y escardas: como ya sabéis, durante todo el cultivo, es necesario que se eliminen las malas hierbas (escardas) y que se vaya añadiendo cada cierto tiempo, un poco de tierra a la base de la planta para reforzarla y evitar que las raíces queden fuera con la erosión (aporcado).
  • Acolchado: conviene que en los meses de temperaturas más elevadas, sobretodo en verano, se cubra la tierra de alrededor de la base de la planta con paja o hierba fresca, para que esta retenga mejor la humedad del suelo y así evitar la sequedad de la evaporación del agua de la tierra tan rápidamente.
  • Abonado: en el caso de la espinaca, se requiere que el abono se le haya añadido al cultivo que ha precedido a la espinaca, es decir, no es muy común aplicar el abono directamente a la espinaca, porque las raíces de la espinaca, son tan delicadas que si aplicamos un abono orgánico justo antes de su plantación, las raíces pueden sufrir un ataque de los hongos que genere el estiércol. En el caso de que sea la primera vez que plantamos nuestro huerto y la espinaca no ha sido precedida por ningún otro cultivo podemos: no plantar espinaca aún: Debido a que es una especie que se planta durante casi todo el año, podemos esperar y cultivar algo en su lugar que aporte los nutrientes necesarios al suelo para que la próxima cosecha, ya tengamos el suelo listo.
    • Abonar el terreno previamente: debido a que la espinaca requiere suelos muy ricos, podemos dejar ese terreno en reposo, y abonarlo unos 3-4 meses antes de que pretendamos sembrar espinaca. Cuantos más meses (hasta 6) esperéis a que actúe el abono, mejor.
    • no plantar espinaca aún: Debido a que es una especie que se planta durante casi todo el año, podemos esperar y cultivar algo en su lugar que aporte los nutrientes necesarios al suelo para que la próxima cosecha, ya tengamos el suelo listo.
  • Riego: la espinaca requiere de suelos frescos y bien drenados. Durante primavera no suele haber problema en que el terreno se seque, con un riego constante, podremos obtener buenos resultados, pero en verano, habrá que tener cuidado de que la planta goce de sombra y la mayor frescura posible en el terreno. IMPORTANTE: aunque requiera más humedad que sequía, no hay que encharcar el terreno ni crear exceso de humedad.

Recolección.
Como he dicho, la espinaca es una especie cuyo crecimiento es muy rápido, y por tanto podemos empezar a recoger la cosecha al mes o mes y medio de su siembra. Para recoger la cosecha puede hacerse de dos maneras:

  • Escalonadamente: cuando la panta esté algo desarrollada (unos 5 cm de altura), podemos ir recogiendo las hojas que veamos que ya tienen un desarrollo suficientemente grande para el consumo. Conviene que se recojan las situadas más en el exterior y dejar las más cercanas al tallo para que sigan desarrollándose
  • Una vez veamos que nuestra planta tiene una dimensión suficiente en su totalidad como para aprovechar todas sus hojas, podemos cortarla al ras del suelo.

Alternancia
Se recomienda repetir este cultivo, en el mismo terreno, antes de que hayan transcurrido 3 años, para que la planta pueda aprovechar todos los nutrientes del terreno, que año tras año estarán mejor adaptados a los requerimientos de esta especie. Una vez transcurrido este tiempo, podemos rotar el cultivo.Debido a su rapidez de crecimiento, se asocia bien con hortalizas de desarrollo más lento como las judías y los guisantes.

Tipos de espinacas
Las variedades de espinacas, se dividen y  clasifican sobretodo por la época del año en la que se cultivan. Estas son algunas de ellas.
Variedades de verano: son las sembradas en primavera y que se recolectan en verano.

  • Rey de Dinamarca
  • Viking

Variedades de invierno: son más gruesas y resistentes que las de verano.

  • Broad-Leaved Princkly
  • Greenmarket
  • Monnopa
  • Gigante de invierno
  • Virofly

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Planificación previa

Aunque todos deseamos poder tener nuestros frutos lo antes posible, lo mejor es hacernos una planificación previa específica de nuestro terreno para saber dónde, cómo, cuándo y qué podemos plantar. Como ya os comenté, todo lo que vaya recomendando sobre le huerto serán cosas que yo misma estoy haciendo al mismo tiempo, por lo que podréis ver casos prácticos y reales.
Para esta entrada, voy a enseñaros mi planificación en función de tres parámetros: luz, especies a plantar y dimensiones. Estos tres parámetros están directamente relacionados unos con otros así que espero que os resulte fácil.
Aquí podéis ver una serie de dibujos, que muestran la planificación de la que os hablo.


Número 1: veis la forma que tiene mi huerto (se que es bastante irregular pero por cuestiones del terreno es imposible que sea más regular). He indicado las zonas en las que le da más la luz (solana) y las que da menos (umbría). En este caso solana y umbría son dos términos algo extremos porque nos referimos a pleno sol (solana) y a plena sombra (umbría). En mi caso, la umbría no sería plena. Sería entre sol y sombra, que es lo más corriente a la hora de cosechar.


Número 2: Estas son las especies de cltivos cultivos que he decidido plantar este año. Los he dispuesto así en relación con el dibujo anterior. Los pimientos y las espinacas son los cultivos que necesitan más luz. Los rabanitos y las lechugas, pueden estar entre sol y sombra. Además de por la luz, he dispuesto así los cultivos por comodidad y lógica a la hora de cosechar. En el caso de los pimientos, los he puesto en un extremo como veis porque hay que tener en cuenta que son plantas que una vez empiecen a espigar hacia arriba, necesitarán de unas guías hechas con palos o hierros que dificultarían el acceso a cualquier otro cultivo que estuviese detrás.
La zona que veis como con de baldosas, es un espacio que he dejado para poder pasar y acceder a los cultivos sin problemas. Es improtante tener en cuenta cuál va a ser más o menos la altura de cada cultivo para ver si una vez que crezcan nos supondrá un problema o no. En este caso, no hay problema.


Numero 3: esto representa las dimensiones y distancias que habría que dejar entre hileras, plantas y espacio para pasar. Como veis, están especificadas las dimensiones del huerto. No es muy grande, pero sí suficiente para empezar.

  • Las líneas grises, se encuentran en la zona de las lechugas. Teniendo en cuenta que las lechugas requieren de unos 30 cm entre hileras, aunque solo tengamos una hilera conviene dejarles un margen a los lados para que se desarrollen las raíces, por lo que dejaremos 30 cm a cada lado de la hilera.
  • Las líneas azules, representan la distancia que tienen que tener las plantas de los pimientos entre hileras. Volvemos solo a tener una hilera pero en este caso le dejamos un margen por los dos lados de 50 cm de ancho, que es lo que esta planta requiere.
  • La banda naranja simplemente representa el espacio que he dejado para poder pasar que equivaldría a unos 20-30 cm. No es que nos podamos dar carreras en él pero sirve.

Para saber más o menos cuantas plantas nos cabrán basta con restar y dividir. En el caso de las lechugas, estas requieren de unos 25 cm entre plantas, por lo que en mi caso me dará para unas 6-7 lechugas; en las espinacas, se requieren entre 4-8 cm entre plantas por lo que podré plantar unas 8-10; para los pimientos, se requieren unos 25 cm entre plantas por lo que me dará para 2-3 plantas; y por último los rabanitos, requieren de 15 cm entre plantas, lo que me permitirá plantar unos 7-8.
Esto es lo principal a tener en cuenta antes de ponernos a comprar semillas y a sembrar. El próximo día, añadiré algunas fichas en las que se desarrollen mucho más los cuidados que requiere cada especie.

Espero que os haya sido útil. ¡Nos vemos en la próxima!

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